Hola a todos.
Hoy la verdad no estoy de ánimo como para escribir en inglés, ni en mayúsculas, hoy amanecí un poquito triste, y a la vez sorprendida.
De todas formas, como vengo atrazada desde hace mucho, quisiera comenzar con las buenas noticias.
Me encanta mi trabajo en el Hard Rock Cafe de Medellín. Como server, creo que lo estoy haciendo muy bien, si les confieso, creo que es la primera vez que disfruto realmente mi trabajo... Exceptuando los domingos jajaja...
Aquí estoy con mi uniforme, con una compañera muy sexy en la primera foto y en la segunda con mi fotógrafa, Ani Supernova...




En fin... por ese lado todo va muy bien. Adaptarme a la vida de trabajo y estudio no ha sido para nada fácil, y en parte, sentirme lejos de mi esposo contribuye a que hoy particularmente no ande muy bien de ánimos...
De todas formas no se trata de eso únicamente. Desde hace mucho tiempo descubrí que mi país no es precisamente el mejor ambiente para ser una Suicide Girl. A veces he pensado símplemente en retirarme, teniendo en cuenta que no he contado con tiempo para tomarme mas fotos, pero un par de amigos me han insistido en que si llegué tan lejos, no debería renunciar.
Esta ciudad, a pesar de sus esfuerzos, sigue siendo acusadora, puritana, elitista. Un ejemplo de ello es darme cuenta de la vision mutua que tienen las Suicide y Hopefuls colombianas... El ambiente es pesado, pareciera que a ninguna le gustara ninguna, hay una evidente rivalidad muy desagradable entre todas, que ha nacido de viles rumores... Estoy segura de que muy pocas nos conocemos personalmente.
Por ejemplo, la única que realmente me conoce, es Uvita. Sé que de su lucha por cumplir sus metas, que pudo haber sido un poco apresurada motivada únicamente por su familia, ella sólo ha obtenido rechazo y mala fama. Y yo, que no me meto con nadie, que le doy mas importancia a mi formación intelectual que a mi imagen social y estética, también estoy untada de toda esa mala energía...
Hasta hace poco me tenía sin cuidado todo lo que se dijera o rumorara de mi. Realmente, no se de que se trata, por la misma tendencia que tengo a mantenerme alejada de discusiones sin rumbo. Y aunque mis prioridades son mi estudio, mi música, mi esposo y mi trabajo, hoy amanecí con la necesidad de manifestarme, de pedir que por favor se me respete, a pesar de haber decidido concientemente no encajar en el prototipo de moda que se ha hecho popular entre las chicas alternativas medellinenses.
A mi me gusta el Metal. El Metal es agresivo, escandaloso, fuerte y desagradable. El metal es genial justamente porque tiene el coraje de ofender, de destruír todas esas normas de comportamiento estúpidas de las que se carga la sociedad. ¿Acaso no es de eso de lo que se trata? ¿Acaso no es eso ser suicida?
En fin... supongo que ese último párrafo le provocará risas a más de uno. Y sí, reconozco que es voluntariamente ridículo. Pero resume la posición que decidí adoptar frente a la vida, y la defenderé, así a los ojos de la gente que entra a un sitio web como éste le parezca de mal gusto.
Por favor no se queden con sus comentarios en mente. Me gustaría que las Suicide colombianas me digan en mi cara, si les parece que no encajo en el perfil que deba representarlas, aunque eso no signifique necesariamente que me voy a retirar.
Muchas gracias por su honestidad.
Hoy la verdad no estoy de ánimo como para escribir en inglés, ni en mayúsculas, hoy amanecí un poquito triste, y a la vez sorprendida.
De todas formas, como vengo atrazada desde hace mucho, quisiera comenzar con las buenas noticias.
Me encanta mi trabajo en el Hard Rock Cafe de Medellín. Como server, creo que lo estoy haciendo muy bien, si les confieso, creo que es la primera vez que disfruto realmente mi trabajo... Exceptuando los domingos jajaja...
Aquí estoy con mi uniforme, con una compañera muy sexy en la primera foto y en la segunda con mi fotógrafa, Ani Supernova...


En fin... por ese lado todo va muy bien. Adaptarme a la vida de trabajo y estudio no ha sido para nada fácil, y en parte, sentirme lejos de mi esposo contribuye a que hoy particularmente no ande muy bien de ánimos...
De todas formas no se trata de eso únicamente. Desde hace mucho tiempo descubrí que mi país no es precisamente el mejor ambiente para ser una Suicide Girl. A veces he pensado símplemente en retirarme, teniendo en cuenta que no he contado con tiempo para tomarme mas fotos, pero un par de amigos me han insistido en que si llegué tan lejos, no debería renunciar.
Esta ciudad, a pesar de sus esfuerzos, sigue siendo acusadora, puritana, elitista. Un ejemplo de ello es darme cuenta de la vision mutua que tienen las Suicide y Hopefuls colombianas... El ambiente es pesado, pareciera que a ninguna le gustara ninguna, hay una evidente rivalidad muy desagradable entre todas, que ha nacido de viles rumores... Estoy segura de que muy pocas nos conocemos personalmente.
Por ejemplo, la única que realmente me conoce, es Uvita. Sé que de su lucha por cumplir sus metas, que pudo haber sido un poco apresurada motivada únicamente por su familia, ella sólo ha obtenido rechazo y mala fama. Y yo, que no me meto con nadie, que le doy mas importancia a mi formación intelectual que a mi imagen social y estética, también estoy untada de toda esa mala energía...
Hasta hace poco me tenía sin cuidado todo lo que se dijera o rumorara de mi. Realmente, no se de que se trata, por la misma tendencia que tengo a mantenerme alejada de discusiones sin rumbo. Y aunque mis prioridades son mi estudio, mi música, mi esposo y mi trabajo, hoy amanecí con la necesidad de manifestarme, de pedir que por favor se me respete, a pesar de haber decidido concientemente no encajar en el prototipo de moda que se ha hecho popular entre las chicas alternativas medellinenses.
A mi me gusta el Metal. El Metal es agresivo, escandaloso, fuerte y desagradable. El metal es genial justamente porque tiene el coraje de ofender, de destruír todas esas normas de comportamiento estúpidas de las que se carga la sociedad. ¿Acaso no es de eso de lo que se trata? ¿Acaso no es eso ser suicida?
En fin... supongo que ese último párrafo le provocará risas a más de uno. Y sí, reconozco que es voluntariamente ridículo. Pero resume la posición que decidí adoptar frente a la vida, y la defenderé, así a los ojos de la gente que entra a un sitio web como éste le parezca de mal gusto.
Por favor no se queden con sus comentarios en mente. Me gustaría que las Suicide colombianas me digan en mi cara, si les parece que no encajo en el perfil que deba representarlas, aunque eso no signifique necesariamente que me voy a retirar.
Muchas gracias por su honestidad.













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